Escrito por CSO Magazine USA Jueves, 23 de Mayo de 2013 06:00
Hace poco leí un escenario interesante.
Un empleado descontento de Frost & Sullivan se embarcó en un sabotaje de tres años: en varias ocasiones vertió líquido de limpieza en las computadoras de la empresa. Al parecer el empleado estaba molesto ya que la organización no le concedía un aumento de sueldo. Para mí, este ejemplo apunta tanto a la vulnerabilidad de las organizaciones actuales como a la fragilidad de nuestra condición humana.
En primer lugar, tomando el aspecto organizacional; existen los desafíos crecientes que enfrentan las empresas para apoyar la operación continua y la disponibilidad de la información.








Hoy en día está maraña de la tecnología perjudica la agilidad del negocio y la línea inferior. Algunos 

















